lunes, 13 de agosto de 2012

El caso del empresario mexicano Zhenli Ye Gon


Ye Gon nació en Shanghai hace 49 años. En México se convirtió en un importante empresario farmacéutico y se nacionalizó en 2002. En un allanamiento a su casa realizado en 2007 la policía mexicana encontró más de 200 millones de dólares en billetes, además de euros, pesos y siete poderosas armas de fuego. La foto que mostraba una habitación llena de papeles verdes con la cara de Washington recorrió el mundo. Para la policía mexicana, el empresario farmacéutico era el más grande proveedor del cartel de Sinaloa. En ese momento Ye Gon estaba en Las Vegas, donde llegó a gastar 125 millones de dólares. Ahora está preso en Estados Unidos, acusado de narcolavado, esperando la extradición solicitada por el gobierno mexicano.

Ye Gon comenzó su ascenso empresarial comprando y revendiendo productos chinos decomisados por la aduana mexicana y en 1999 fundó Unimed, para dedicarse exclusivamente al rubro farmacéutico e importar legalmente seudoefedrina, un antigripal utilizado en la producción de metanfetamina, droga ilegal conocida en Estados Unidos como crystal meth. Según los investigadores policiales mexicanos, Ye Gon (que llegó a tener varias firmas farmacéuticas), se convirtió en el principal proveedor del poderoso cartel de Sinaloa y tal vez el más grande proveedor mundial de la industria de drogas ilegales. El cartel de Sinaloa está dirigido por el famoso Chapo Guzmán y si bien su principal mercado es Estados Unidos, tiene también ramificaciones (por lo menos) en Argentina, España y el sudeste asiático. Al parecer las complicaciones para Ye Gon empezaron cuando en 2005 las autoridades mexicanas descubrieron que sus laboratorios importaban mucha más seudoefedrina de lo permitido.

El caso ha tenido interesantes ramificaciones tanto en México como en su vecino del norte. Cuando fue detenido en Estados Unidos nuestro amigo Zhenli dijo que el dinero encontrado en su casa era de Javier Lozano Alarcón, quien para entonces era secretario de Trabajo del gobierno de Felipe Calderón, el presidente mexicano que decidió librar una guerra sin cuartel contra los narcotraficantes que le costó a México cerca de 50.000 muertes, sin que se hayan podido desarticular las organizaciones criminales. Lozano Alarcón le habría exigido a Zhenli que le escondiera el dinero ahora decomisado por el Estado. Y es tal la desconfianza de los mexicanos en sus líderes políticos (sí, como la de los ciudadanos de cualquier otra nación), que en una encuesta realizada en ese país resultó que la mayoría de la gente le cree a Zhenli. Según él, Lozano Alarcón le había dicho “coopela o cueio” que en buen español sería “cooperas o cuello”, o sea “o cooperas o te cortamos el cogote”. La frase se ha convertido en una de las favoritas de la juventud mexicana y hasta hay una canción del grupo rockero El Tri llamada Coopela o cueio.

Obviamente en Estados Unidos los investigadores policiales no creyeron que haya sido una patología lúdica lo que llevó a Ye Gon a gastar más de 125 millones de dólares en el juego y sospecharon de una operación de lavado. El Casino en el que perdió parte de su fortuna y donde gracias a su fidelidad como cliente recibió un Rolls Royce de regalo, pertenece a Las Vegas Sands Corp. El propietario de Las Vegas Sands Corp se llama Sheldon Adelson y es uno de los principales donantes de la campaña del candidato republicano Mitt Romney. Declaró haber donado 10 millones.

Pero Adelson no sólo tiene casinos en Las Vegas, también los tiene en Macao. Recientemente, Steve Jacobs, exgerente del Venetian Macao -construido por Las Vegas Sands en China- ha acusado a Adelson de promover la prostitución en sus salas de juego, de sobornos y de liderar un “club de caballeros” compuesto por delincuentes de cuello blanco. Pero el Venetian Macao, de Adelson, no es un casino más. Es un complejo de seis edificios que lo convierten en el centro de juego más grande del mundo. Recientemente una noticia de Wall Street Journal relativa al juicio por sobornos que se le sigue a Adelson en Estados Unidos a consecuencia de las denuncias de Jacobs, empieza diciendo que en el otoño del 2007, una parada de la gira nacional que realizaba el embajador chino fue el casino Venetian de Las Vegas, donde participó de una cena -con sopa de tiburón y otras delicias de la comida china- en la que se anunció la próxima apertura en Beijing del Centro Adelson USA–China. El centro, que lleva el nombre del amigo americano de Ye Gon, estaba pensado para ayudar a la pequeña y mediana empresa estadounidense a penetrar al mercado chino, pero finalmente nunca fue abierto.

Ye Gong -que es un viejo cliente del banco HSBC, con fuerte presencia en Hong Kong, desde donde el empresario farmacéutico importaba sus insumos- también está siendo usado por la justicia de Estados Unidos en el caso que libra contra el principal banco inglés, acusado de facilitar el lavado de dinero del narcotráfico. Mientras tanto, en México la investigación relacionada con Ye Gon es denominada el Caso Dragón y tal vez porque entre los pocos detenidos hay algunos orientales, los medios de comunicación (controlados mayormente por dos apellidos de “moralidad intachable”, como lo son Slim y Azcárraga) hablan de la “mafia china”. Debido a que los demócratas estadounidenses quieren sacar a la luz los negocios de Adelson para desprestigiar al candidato republicano, el caso de Zhenli se ha estado comentando en los diarios norteamericanos en estos días. La semana pasada Adelson le inició juicio a los Jóvenes Judíos Demócratas, que en su página web lo habían acusado de proxeneta  Mientras tanto, lo único que actualmente quiere Ye Gon, es permanecer en una cárcel norteamericana, porque en México –donde viven tanto sus padres como sus hijos- lo están esperando para cortarle el cogote.

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